Quinto Reporte

¡Hola a todos!

¡Tanto tiempo ha pasado! Sabemos que hace bastantes semanas que Proyecto Cáucaso no se comunica; pero bueno, aquí estamos nuevamente, enviándoles este significativo último reporte en terreno de lo que fue la etapa de producción de Cáucaso, el documental.

Ahora les escribimos desde París, ciudad en la que comenzamos el 2007 brindando por el fin de nuestras grabaciones, que deberían ver la luz el segundo semestre de este año. Así que desde ya vayan preparándose para el espectacular GRAN ESTRENO GRAN. Pero bueno, vamos a donde quedamos en nuestra última actualización.

Llegamos a Rusia a mediados de noviembre, y aparte de la nieve que vimos a nuestro arribo, no cayó nada más en el resto de nuestro periplo por el Viejo Continente. ¿Calentamiento global? ¿Buena suerte? Lo cierto es que no vivimos el blanco invierno que creíamos que íbamos a pasar en Moscú; sólo sufrimos con el gélido frío que rusos y rusas aplacaban con todo tipo de pieles, parkas y gorros soviéticos, y que adornaban las cabezas de increíbles bellezas eslavas, con lo que confirmamos lo capturado por las cámaras de nuestros colegas de Informe Especial.

Hicimos el camino de noche desde el aeropuerto Domodedovo hasta el departamento donde nos quedaríamos. Ya en la autopista se veía que el legado soviético aún presente en los países del Cáucaso aquí había sido borrado con mayor fuerza y rapidez. Pese a todo, se notaba que nos encontrábamos en la capital de la que fue la potencia comunista de la Guerra Fría. En muchas partes se palpaba la arquitectura soviética con enormes bloques de edificios y construcciones monumentales de la época de Stalin o Kruschev.

En las calles se veían muchos militares, policías y estaba lleno de controles de seguridad en el metro. Se percibía un cierto temor por la posibilidad de algún atentado, como ya había ocurrido en años anteriores en el tren subterráneo, en teatros o en mercados moscovitas. Al igual que en Azerbaiján, sentíamos que nuestro trabajo en este país iba a ser complicado; andar con una cámara grabando por la ciudad generaba en nosotros el temor de que nos pudiesen detener por cualquier cosa y someternos a un cuestionario en ruso que no hubiésemos tenido muchas posibilidades de comprender, pues si bien los meses invertidos en clases nos sirvieron para movernos e interactuar en conversaciones básicas, no nos permitían comprender mucho más allá que los formalismos iniciales de este complicadísimo idioma.

A esto se sumaba una burocracia bastante incomprensible -según cánones occidentales- para validar nuestra estancia. En Rusia no basta con tener la visa, sino que hay que acreditarla con el Ministerio de Relaciones Exteriores, con la policía, y, más aún, hacer este trámite en cada una de las ciudades rusas en las que uno esté por más de cuatro días. Y es que el Gobierno necesita saber dónde están los extranjeros, y para peor, esto no es gratuito: nos costó cerca de 30 dólares y todo un día de trámites haciendo fila.

Al día siguiente de nuestra llegada tuvimos el honor de deleitamos con un exquisito almuerzo que incluyó, entre otras cosas, pisco sour, caviar, y un delicioso postre de chocolate en la residencia del embajador chileno en Rusia, que es pariente de Cristóbal. Ese almuerzo sería el opuesto a nuestro régimen alimenticio en Moscú, compuesto esencialmente de una barra de chocolate (un Snickers) por día, comprada previamente en el Cáucaso, ya que nos habían advertido de los estratosféricos precios moscovitas.

Pero tampoco podemos decir que comimos poco. Cristina, la chilena dueña del departamento donde nos quedamos, llegaba todos los días en la mañana para cocinarnos unos “livianitos” desayunos que consistían, por ejemplo, en salchichas fritas con arvejas, bistec con tomate, omelettes, o ricotta con mermelada, con lo cual quedamos bastante bien para soportar el frío de Moscú.

Nuestro primer encuentro con la Plaza Roja fue bastante emocionante, pero como suele pasar con las cosas tan famosas y que uno ha visto toda su vida por televisión, la realidad choca con el imaginario personal. ¡Es más chica de lo que creía! ¡Yo me la imaginaba más cuadrada!, fueron algunas frases pronunciadas por parte del equipo Cáucaso. Sin embargo, debemos ser justos y reconocer que es un lugar alucinante, lleno de historia, repletísimo de gente, con un majestuoso Kremlin coronado con una estrella roja en la punta del reloj de una de sus torres, y con una iglesia de San Basilio que con sus domos coloridos alegran el gris eterno del invernal cielo moscovita.

Otro mundo era el que se veía bajo el suelo de Moscú. El metro de esta ciudad representa un buen ejemplo de la fastuosidad de la época soviética. Estaciones gigantes -verdaderos bunkers- donde la escalera mecánica para bajar al andén demora cinco minutos, repletas de mosaicos -unas verdaderas obras de arte- con imágenes de la hoz, el martillo, obreros, líderes de la revolución, y todo tipo de íconos soviéticos, les recordaban a los moscovitas y a los turistas un poco de su historia reciente.

Una de las noticias que marcó nuestra estadía en Moscú fue el asesinato, en octubre, de la periodista rusa Anna Politkóvskaya, quien fue muy crítica de las políticas del Kremlin especialmente en lo referente a Chechenia y el Cáucaso Norte. Por más que a muchos moscovitas este hecho no fuese demasiado relevante -quizás porque están acostumbrados a este tipo de noticias-, a nosotros nos dio una idea muy clara del estado de la libertad de expresión en que viven los rusos.

Por otra parte, mencionar la palabra Cáucaso no era algo que dejara indiferente a la población. De hecho, mucha gente nos decía que teníamos que tener cuidado, pues actitudes racistas con cualquiera que no pareciera eslavo son pan de cada día. En las calles pudimos ver esto, pues muchas veces observamos cómo policías detenían a inmigrantes y les pedían sus documentos. Afortunadamente, nosotros no tuvimos ningún problema, pues nuestro look de turistas nos salvó…excepto el día en que nos íbamos de Moscú, cuando en el aeropuerto el oficial que chequeaba el ingreso a la sala de embarque nos retuvo por cerca de una hora y media. Revisó con lupa todo nuestro equipaje de mano, e incluso mandó a buscar nuestras mochilas ya facturadas para pasarlas por rayos x. Todo esto porque creía que estábamos traficando arte, pues llevábamos un par de pinturas artesanales compradas en un mercado de las pulgas en Tbilisi, Georgia, que quizás creyó que eran valiosas obras de colección.

Dentro de las entrevistas que hicimos en Moscú rescatamos las conversaciones que tuvimos con Tatiana Vorozheikina, analista internacional de CNN y ex decano de Ciencia Política de una importante universidad de Moscú, y la entrevista que hicimos a Vadim Medvedev, ex miembro del politburó de Michael Gorbachov y uno de sus líderes más reformistas. Con ellos confirmamos lo que pensaban muchos rusos en relación a la actitud de Putin hacia la zona del Cáucaso, que según ellos es un claro ejemplo de la convicción -con resabios imperialistas- de que el Kremlin todavía “tiene el derecho” de ejercer su influencia directa sobre una zona que -al menos en el papel- ya es independiente de la política de Moscú.

Por otra parte, muchos rusos nos contaban que la actitud del Gobierno hacia el Cáucaso ruso, especialmente respecto de Chechenia, no era más que una forma de tener un enemigo común para ocultar otro tipo de problemas internos que podrían desestabilizar al país.

Conversando con jóvenes rusos en una universidad de Moscú, con una dueña de casa rusa que tenía en su historial el “temible” hecho de haber nacido en la capital de Chechenia, tomando té con una profesora en su casa ubicada en un bloque gigantesco de edificios soviético, o conversando en la Fundación Gorbachov con uno de los mentores de la glasnost y la perestroika, dejamos Moscú con la sensación de haber estado en una ciudad que por todas partes huele a capitalismo, pero donde aún se perciben prácticas, costumbres y formas de ver la vida que hablan mucho aún del control de la época comunista.

En los próximos días llegamos a Chile con la certeza de tener por delante un enorme desafío: ser capaces de mostrarles a ustedes -y a la máxima cantidad de gente posible- todo lo que vimos, sentimos y vivimos estos cuatro meses de viaje, de búsqueda, de trabajo arduo y de descubrimiento. Un proyecto que si bien está centrado en el Cáucaso, pretende abarcar mucho más que esa zona geográfica, que nos plantea preguntas sobre la democracia, el libre mercado, la globalización, y también sobre sueños, frustraciones y locuras de juventud. Un proyecto que acaba de terminar de dar un gran paso y que sin duda debe dar muchos más. Les damos enormes gracias por sus mails de apoyo, por sus buenas vibras y por sus deseos de éxito, que sin duda fueron esenciales para poner término a esta etapa.

Seguiremos informándoles sobre los últimos avances de Cáucaso, el documental. Esperamos seguir contando con ustedes. Un enorme abrazo. Nos vemos en Chile.

Equipo Cáucaso.

Ultimas fotos Azerbaijan y Moscu

Fotos Azerbaijan
La torre de la princesa en el casco antiguo de Baku
Maiden's Tower, Old Town Baku

Fundacion ACHAN (Azerbaijan Chilean Alumni Network)

Foundation of ACHAN (Azerbaijan Chilean Alumni Network)


Sumgait, ex capital industrial sovietica.

Sumgait, former soviet industrial city

Equipo Caucaso en el mar Caspio, Sumgait

Team Caucasus in the Caspian Sea, Sumgait

Backstage entrevista a Marco Borsotti coordinador residente ONU

Backstage of the interview with Marco Borsotti, UN resident coordinator

Vista panoramica de Baku

Panoramic view of Baku


Backstage video cabina Baku

Backstage of street's interviews in Baku


Las montanas del Caucaso!, Guba

The Caucasus mountains! in Guba


Las montanas del Caucaso y Aliyev

The Caucasus mountains and Aliyev


Nosotros en las montanas del Caucaso

In the Caucasus mountains


Este pueblo lo cruzamos en auto en 2 minutos. Mucho nombre para tan poco pueblo!

This is the name of a town we drove through in two minutes!


Nos despedimos de Azerbaijan en una casa tipica de te (y pipas!)

Our farewell to Azerbaijan in a tipical tea house (with pipes!)

MOSCU

La primera vista del Kremlin

Our first view of the Kremlin


En la Plaza Roja

In the Red Square


Con la estatua de Pedro El Grande

With Peter the Great's statue




Con el consul chileno en Moscu, Sergio Valdes

With the chilean consul, Sergio Valdes



CUARTO REPORTE

¡Priviet!
¡Tanto tiempo ha pasado, fieles lectores de nuestros periódicos reportes! Hoy les escribimos desde una "otoñal" Rusia, en que la temperatura no sube de los 0°C, la nieve que cayó hace días aún permanece a la orilla de la calle, y donde para salir del departamento en el que nos estamos quedando debemos ponernos encima al menos cuatro capas de ropa.
Dejamos hace unos días Azerbaiyán, nuestro último destino caucásico. Como en Armenia y en Georgia, este país nos ofreció una realidad totalmente única. Una de las primeras cosas que tuvimos que hacer al entrar fue sacar nuestro post sobre nuestra estada en Nagorno-Karabagh (N-K), ya que si las autoridades de este país se enteraban de nuestra visita a ese territorio "ocupado" por Armenia, seguro que estamparían un deportado en nuestros pasaportes.
Ya les adelantamos en nuestro anterior reporte sobre nuestras primeras impresiones de Bakú, pero ahora, que ya terminó nuestra estada ahí, creemos que podemos hablar con algo más de autoridad de este país.
Primero, tenemos que decir que armenios y azeríes se odian, pero, irónicamente, se parecen más de lo que quisiesen. Aquí y allá los hombres ocupan los mismos peinados y andan del brazo. El carrete también comienza a las seis de la tarde y termina antes de medianoche (Cote Evans estaría en su salsa). En Armenia y Azerbaiyán la gente brilla por su hospitalidad, y, aprovechándonos de ello, sacamos dos comidas a restaurantes tradicionales y una visita a una casa de té donde la Pola y la Cata eran las únicas mujeres a las que no se les pagaba por estar ahí. Así también, las calles estaban llenas de night clubs, donde los gringos que están en estas perdidas tierras del petróleo van a buscar algún cariñito pasajero para matar las frías y ventosas noches de Bakú.
Aquí las calles también están llenas de escupos, y, a diferencia de Tbilisi, donde nadie se podía sentar a la mesa sin un kachapuri, un vodka y una cerveza, en Bakú lo que la lleva es el té y los chocolates. En esos 21 días de seguro probamos más té que el que habíamos tomado en todas nuestras vidas.

En Bakú -no en Azerbaiyán- se respira, huele y transpira petróleo. La ciudad parece una olla a presión a punto de hervir: el tránsito es sinónimo de tacos interminables por todas las calles de la ciudad, los semáforos son sólo elementos decorativos del paisaje y las bocinas son una banda sonora constante en la vida cotidiana de la capital. Prácticamente en cada cuadra se están levantando gigantescos edificios de departamentos, signo inequívoco del boom económico; sin embargo, por la noche estos nuevas y lujosas construcciones lucen prácticamente a oscuras, pues casi nadie puede costear los millones de manats que cuesta una de esas propiedades. Para peor, estos edificios se construyeron sin ningún plan urbano, estacionamientos para propietarios, ni reglamentos de calidad en la construcción, y todos temen que Bakú -región tan sísmica como nuestro querido Chile-, en el próximo terremoto termine en el suelo.

Otra historia es la que se cuenta en regiones. En Sumgait, la antigua capital industrial de la Unión Soviética, nada habla de petróleo y todo de pobreza. Pudimos contemplar las enormes y abandonadas fábricas soviéticas, la pobreza de gigantescos bloques de departamentos de la época de Kruschev y un fuertísimo olor a químicos, huella clara de los altos niveles de contaminación que sufre gran parte de Azerbaiyán y del mar Caspio.
Aunque también conocimos Guba, casi en la frontera con Daguestán y Chechenia, una hermosísima región montañosa y llena de bosques, donde por primera vez pudimos caminar por las montañas del Cáucaso. Guba es además una ciudad muy curiosa, en la que una enorme colonia judía convive en paz y amistad con el resto de la población musulmana.

Como les contábamos al comienzo, en Azerbaiyán tuvimos que sacar nuestro post sobre N-K. Y es que a la razón que ya les dimos se sumaba otra: en este país la libertad de expresión está seriamente amenazada por un gobierno en apariencia democrático pero que nadie duda en calificar de autoritario. No existe esquina o calle de este país donde no veas gigantografías del anterior presidente -Heydar Aliyev- o de Ilham Aliyev, el actual mandamás e hijo de Heydar. Caminas por las calles de Bakú y te encuentras con paredes donde se graban frases memorables de estos dos personajes. Bibliotecas, aeropuertos, fundaciones, bancos y edificios llevan el nombre de Heydar, al que se considera el verdadero salvador de este país del Cáucaso.
Los problemas de libertad de expresión los vivimos en carne propia. No llevábamos 24 horas en Azerbaiyán cuando la televisión pública quería hacernos una nota para contar sobre "el proyecto de estos jóvenes documentalistas chilenos". La entrevista fue más bien un interrogatorio al más puro estilo KGB y -como la entrevista fue doblada al azerí- de nuestras bocas salieron frases, odas y alabanzas al gobierno que jamás se nos ocurrió pronunciar.
Otro incidente parecido lo sufrimos en unos campos de petróleo en las afueras de Bakú. Luego de grabar imágenes y de hacer un par de entrevistas a trabajadores, dos jeeps aparecieron de la nada a interceptarnos. Un grupo de hombres se bajaron del auto y nos gritaron que qué estábamos haciendo en estos terrenos privados. Tamara -una hiperventilada estudiante de periodismo que hizo de nuestra productora en terreno- corrió a interceptarlos mientras nuestra avispada productora Catalina sacó rápidamente la cinta de la cámara, se la metió en el quetedije, y la cambió por una virgen para evitar el decomiso del valioso material. Mientras Tamara discutía con los milicianos, Catalina –ya adiestrada en las prácticas del periodismo combativo- se preocupó de grabar tomas a la rápida en el caso de que nos pidieran revisar el material. No lo hicieron, pero sí nos obligaron a entregar la cinta. Con nuestro gran talento teatral se la dimos a regañadientes, y, riéndonos para callados por la jugada Bond de nuestra productora, nos retiramos gozando el éxito de nuestra maniobra detectivesca.
Entrevistamos a muchos líderes de la oposición, algo desesperanzados por su incapacidad de organizarse y por todos los obstáculos que el gobierno les ponía para impedir la difusión de sus ideas. De hecho, presenciamos la huelga de hambre de los periodistas de un diario que el Gobierno estaba empeñado en cerrar.
Pero no todo era pesimismo. Emin Milli, un joven azerí fanático del activismo, estaba comenzando a armar un nuevo tipo de organización no jerárquica, no institucionalizada, basada en Internet y que se moviera con algo más que dinero. Apoyándose en la sed de tener más instancias para socializar de los jóvenes universitarios azeríes, se encontraba levantando un verdadero capital social que sin duda dará que hablar en un futuro cercano, y tambi én en nuestro documental.
Dejamos Azerbaiyán sabiendo que estábamos en un país que caminaba en el mismo filo de una navaja. Que a un lado tenía la posibilidad de crecer en forma explosiva y ser exitoso económicamente gracias a los enormes recursos del petróleo, o que podía caer en el abismo de la corrupción, el enriquecimiento de unos poquísimos y el aumento del autoritarismo debido a esta misma fuente de riqueza.
Ahora que estamos en Rusia esperamos poder sentarnos a pensar un poco más sobre qué nos llevamos de cada uno de estos países, de su gente, de sus problemas y de sus grandes virtudes. También miraremos el Cáucaso desde este gigante, que no le quita un ojo de encima a esta estratégica zona entre el Negro y el Caspio, y que para bien o para mal, aún respira fuerte y pesado en todo el Cáucaso.
Un abrazo!
Equipo Cáucaso

Fotos Azerbaijan

Aqui van algunas fotos de nuestra estadia en Azerbaijan.
Some pictures of our stay in Azerbaijan
Baku... Mar Caspio
Baku... Caspian Sea

En el centro de la ciudad (algo como el paseo Ahumada Santiaguino)

Baku's down town


Estatua del ex presidente Heydar Aliyev (Se puede ver su imagen y foto en casi cada esquina de la ciudad)

Former president Heydar Aliyev's statue. (You can see his image and photo in almost every corner of the city)

Ven? - See?

Trabajando - Working


Atras la academia de teatro de Baku

Behind us the drama academy of Baku

Boulevard


Mas entrevistas - More interviews

SURAXANI ( a las afueras de Baku- outside Baku)

En la foto con Tamara, una estudiante de periodismo que nos esta ayudando como productora

In the picture with Tamara, she's a journalist student who is helping us as field producer

Atesgah, templo del fuego. La actual construccion data del siglo 18 D.C y aqui zoroastrianos venidos de la India veneraban al fuego.

Atesgah Fire Temple. The present structure dates from the 18th century. Here a community of Persian Zoroastrians from India venerated the fire.


Torres de petroleo - Oil towers


En la ciudad vieja de Baku

In the Old Town

Palacio de los Shirvan Shahs (La dinastia que goberno Azerbaijan durante la Edad Media) Palace of the Shirvan Shahs (Azerbaijan's ruling dynasty in the Middle Ages)


Vista desde la Maiden's Tower - View from the Maiden's Tower




Caucaso en la prensa

Como les contamos en un post anterior, en Tbilisi tuvimos la oportunidad de entrevistar a Eduard Shevardnadze. Los interesados tendran la oportunidad de leer la extensa e interesante entrevista realizada por el colega Cristobal Emilfork. En serio? Donde? Nada mas ni nada menos que en el cuerpo de reportajes de El Mercurio. La fecha no la sabemos, pero esten atentos que cualquier domingo puede aparecer.

Ahora... los interesados en escucharnos podran tambien hacerlo. El proximo jueves 9 de noviembre saldremos al aire a traves de Radio Horizonte, en el 103.3 fm. Durante el programa Horizonte AM haremos un despacho (a las 8:30) con las novedades y anecdotas de proyecto caucaso.
(tambien pueden escucharlo en www.horizonte.cl)

TERCER REPORTE

Salam!!!!!

Estimados todos, la verdad es que el tiempo ha sido escaso y por eso no habiamos escrito antes para contarles de nuestras novedades, pero lo prometido es deuda y aqui esta el tercer reporte de Proyecto Caucaso.

Llegamos a Baku, capital de Azerbaijan, via tren desde Tbilisi, Georgia. El viaje demoro cerca de 15 horas donde olores, paisajes e idiomas se mezclaban y creaban una atmosfera bastante particular que nos permitio digerir lo que habia sido nuestra estadia en Georgia. La ultima vez que supieron de nosotros llevabamos cerca de 3 dias en Tbilisi, pero esa ciudad tenia mucho más que entregarnos.

De partida nos reencantamos con la comida, ya que luego de nuestra nefasta experiencia con un osobuco desabrido conocimos el khinkali (una especie de gyosa mas grande y jugosa) , Khatcapuri (masa con queso que viene en distintas formas y tamanos), Ostri (estofado de carne con alinos locales), todos estos preparados no en restaurantes lujosos sino en picadas que siempre estaban en subterraneos bastante calurosos, con olor a humo de cigarro y con cocineras rosaditas y con cara de buena onda. El vodka y la cerveza son los acompanamientos obligatorios para estas comidas y sin distincion de sexo o edad.

Rustaveli fue nuestra calle, caminamos por ella tantas veces que hasta las personas que pedian nos reconocian, especialmente uno que ya hacia el final nos saludaba con un "Hi, I´m OK". Cuando no caminabamos por Rustaveli, estabamos arriba de una micro; el sistema era bastante civilizado, de hecho se paga al bajarse y nadie, ojo nadie, se va sin pagar. Ademas de las micros, el metro era toda una experiencia ya que el alfabeto georgiano - parecido a un plato de tallarines - no hacia nada amistoso el cambio de lineas.
Llevabamos 5 dias y comenzo la lluvia. Todos nuestros planes de grabar la ciudad se vieron aguados y nos empezamos a desesperar encerrados en nuestro departamento esperando que aparecieran las entrevistas y un rayo de sol para poder ver algo y no andar paseando por pasear disfrazados de astronautas y pistachos. Pero nos salvamos cuando sono el timbre de nuestro departamento y nos encontramos con Sandro. Un chiquillo de lentes amarillos, boinas de lana y poleras de Brasil, que ¡oh, alegria para nosotros! estaba a punto de estrenar un talk show en la TV publica. Asi que para alla partimos con nuestras camaras a grabar (y ser grabados). Como era el primer capitulo no habia demasiado publico y Catalina tuvo que acceder a sentarse entre ellos, junto a Mari -nuestra productora en terreno- y como obviamente no entendia nada, para no hacer el loco se reia cuando todo el resto se reia.
No todo fue trabajo. Nos tomamos un dia de descanso a las orillas del mar negro en Batumi, una ciudad bonita, pero que claramente esta viva en verano, porque cuando fuimos nosotros estaba dormidisima. Tuvimos que recorrerla entera para poder encontrar un lugar donde tomar desayuno y hacer hora hasta que empezara a despertarse la ciudad. Los highlights fueron el acuario con peces de feria, la rueda gigante que no estaba funcionando y los khatchapuris.
Entrevistamos a Schevernadze, fuimos al estadio a ver Italia contra la selección local y Nando estuvo detenido mas de una hora en manos de la milicia georgiana, pero esas son anecdotas que pueden leer en el blog (proyectocaucaso.blogspot.com).
Tbilisi es una ciudad que se ve mas moderna, verde y con look europeo en comparacion a otras que habiamos conocido aca, pero que sigue manteniendo un aire sovietico, donde la gente come khatchapuri como quien toma agua, donde en todas partes hay banderas de la UE, donde hay bandas de pub que tocan La Bamba sin entender nada de lo que cantan, donde la gente se persigna 3 veces al pasar por una iglesia y las mujeres no pueden entrar a ellas sin cubrir su cabello, donde no logramos encontrar ninguna cancion de reggeaton para comprobar lo que nos habían contado antes de partir y donde las calles estan llenas de escupos y colillas de cigarros.
Con 25 cintas grabadas y entrevistas interesantes que abracaron desde estudiates universitarios, vendedores callejeros y políticos que participaron el 2003 en la Revolución de las Rosas dejamos Tbilisi. Por supuesto que con una buena botella de vino georgiano que aumentó nuestro equipaje, y nos hubieran visto camino a la estacion de trenes... no pasamos desapercibidos... pareciamos equecos!!!

Bueno... ya estamos en Baku y la ciudad se encargo de recibirnos con una suerte de tormenta. Llovio tanto en una manana, que se lleno la cuota mensual de lluvia de la ciudad. Ademas se inundaron las calles y parecia Venecia. Lo unico que falto fueron los clasicos carritos que cruzan gente en el invierno santiaguino... aqui a nadie se le ha ocurrido la idea, y habria sido util, porque la gente opto por sacarse los zapatos, arremangarse los pantalones y cruzar las calles.
De Baku queremos adelantar que es una ciudad grande, llena de edificios nuevos, que curiosamente nadie ocupa, pero que se siguen construyendo todos los dias. Hay bastantes extranjeros (cosas del petroleo) y el trafico es igual o peor que en los otros dos paises del Caucaso.
Si bien Azerbaiajn es un pais musulman no se ve a muchas mujeres usando velo pero si podemos notar la ausencia de alcohol en la calles. La gente - mas bien los hombres ya que las mujeres brillan por su ausencia en las calles - se reunen a conversar tomando te. Asi como en Georgia el Khatchapuri la llevaba, aqui en Baku es el Doner (carne al pan con verduras) y el te, sobre todo el te.
Mas detalles de Baku y el proyecto en el siguiente reporte. Sigan visitando el blog ya que seguiremos subiendo fotos y noticias.

Saludos a todos
Equipo Caucaso, el documental


(Tildes omitidos voluntariamente)

Nuestra Estadia en Georgia

Backstage entrevistas

Con Robert Watkins Resident Coordinator UN en Georgia


Con Radish Tordia, pintor de Tbilisi

Sandro e Ika... los veran en el documental....


Viaje a Batumi.... estuvimos en el Mar Negro!!!!

(somos turistas???)

A la llegada a Batumi.... en la madrugada


Video Cabina en la Universidad Estatal de Georgia

Para que vean el look que se lleva

Un poco de la belleza Georgiana (para ellos)

(Y para ellas tambien )


En Vekis Parki... notese atras la escultura sovietica


Rockeando en Tbilisi... la banda se llama Niebo CCCP (Cielo URSS)


Tbilisi de noche Ciudad Antigua


En la plaza de la libertad

Backstage Talk Show de Sandro (en la TV publica de Georgia) Catalina en la television!!!


Partido Italia vs Georgia

Trabajando en nuestro depto

Algunas vistas de Tbilisi
(fijense atras... la estatua de la madre Georgia)


Equipo Caucaso Georgia (cristobal estaba tomando la foto) ... Mari fue nuestra productora en terreno